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04 de abril 2017
Surco regula campanazos de Iglesia San José y Santa Beatriz por superar los límites acústicos permisibles
Autor: Surco Mi Hogar

Los casi 100 campanazos diarios que realiza la Iglesia San José y Santa Beatriz de Silva y su monasterio anexo de Concepcionistas Descalzas de San José ha generado malestar en unas 24 familias de la urbanización Santa Teresita que viven en los alrededores de este centro religioso y ya solicitaron a la comuna que regule esta contaminación sonora por el bienestar de la comunidad.

"Aquí no se trata de religión o una confrontación con el catolicismo, es de buscar tranquilidad para todos. Desde las 5:30 de la mañana, y todos los días nos despiertan los campanazos de la iglesia y en las fiestas religiosas llegan hasta cien. Se ha intentado hablar con la abadesa pero no entiende razones", sostuvo María del Pilar Cayo, vecina que vive a unas dos cuadras de la iglesia y que muestra el memorial presentado a las autoridades y solicitudes al Ministerio de Salud (Minsa) sobre este problema.

Y es que las campanadas de este centro religioso, no solo han producido malestar en los vecinos, sino que sus niveles acústicos ya son considerados como "ruidos molestos y nocivos". Según un estudio de la consultora ambiental SGS, el nivel de sonidos durante el día llega hasta los 87.90 decibeles (dbA), lo cual supera el nivel máximo permisible que es de 80 decibeles (dbA).

Doña Aurora Závala, otra vecina que vive al frente de este templo religioso también ha sido una de las perjudicadas e informó que los campanazos generan llanto en sus nietos y estrés en los adultos mayores.

"Uno quiere paz a esta edad y no puede por los campanazos. Yo tengo nietos, uno de ellos tiene tres años y se despierta en la madrugada por los ruidos y se pone a llorar".

La gerente de Participación Vecinal de la comuna surcana, Claudia Otoya Merino, quien recogió el malestar de los vecinos, informó que se ha sostenido conversaciones con los representantes de esta comunidad y se ha presentado documentos pero, la abadesa ha continuado con los campanazos.

"Nosotros como municipalidad, corrimos traslado a la madre abadesa para poner en conocimiento de este problema con los vecinos de la zona, pero ella nos ha señalado que el monasterio tiene mucho tiempo en la zona y los vecinos deben acostumbrarse (…) Sin embargo, tenemos vecinos que tienen niños y que han tenido que soportar estos ruidos hasta en proceso de enfermedad, y solo esperan armonía en la zona", comentó.

En ese sentido, el área de fiscalización de la comuna tomó cartas en el asunto y, de conformidad con la ordenanza 059-MSS sobre ruidos nocivos, aplicó la ordenanza 334-MSS que establece una papeleta de infracción del 20% de la UIT (S/.810) por producir ruidos nocivos o molestos, sea cual fuere su origen y lugar, sea una fuente móvil o fija y que ocasiona malestar en el vecindario.

Sin embargo, también establece un plazo de pago y descargo de la otra parte, que podría reducir esta multa a S/.405, y que incluso permitiría un acuerdo armonioso.

"Acá no se trata de prohibir las campanas o que no se haga misa, sino en tener una convivencia armoniosa con la Iglesia y respetar la ordenanza que regula este tema de sonidos. Que quede claro que no es un tema de discriminación, y que en Surco somos sectarios. Creo que nosotros como comuna, nos hemos caracterizado como eminentemente católicos, y lo hemos demostrado en las celebraciones de Semana Santa. Se trata de vivir todos en tranquilad y armonía, y llegar a acuerdos", puntualizó Otoya.